De aquellos polvos estos lodos: del Tamayazo a Lezo

(Esta entrada es una adaptación de mi intervención en el Pleno monográfico sobre  la situación del Canal de Isabel II celebrado el 11 de mayo de 2017)

El pasado 11 de mayo se celebró un debate monográfico sobre el Canal de Isabel II en la Asamblea de Madrid a raíz de los sucesos conocidos por la operación Lezo. Ciertamente este debate estaba plenamente justificado, ya que la gravedad de lo sucedido no tiene parangón en la historia de la Comunidad de Madrid probablemente desde el Tamayazo. Han pasado 14 años. Y de aquellos polvos estos lodos.

Lo descubierto por la operación Lezo no es algo que pille totalmente de nuevas. Las sospechas y las denuncias sobre actuaciones irregulares en el Canal han sido reiteradas desde hace mucho tiempo. Los líos empezaron a ser públicos en 2007 a raíz de la guerra entre Gallardón y Aguirre por el campo de golf del Canal, y cuando en 2008  Ignacio González fue grabado en Cartagena de Indias con los señores Ildefonso de Miguel y Edmundo Rodríguez Sobrino, también detenidos e imputados estos días en la operación Lezo. En 2009 arranca la primera denuncia sobre la trama de los hermanos González y su cuñado Juan José Caballero por parte de la asociación de vecinos Parque Sí en Chamberí. Y ha habido muchas más denuncias posteriormente. ¿Les suena la Gurtel, o la Púnica o la operación Tosca? En todas ellas existen vinculaciones con el Canal.

En esta misma legislatura los grupos de la oposición en la Asamblea de Madrid hemos traído al pleno y a distintas comisiones, en particular la de endeudamiento, pero también a la de Presidencia, la de Economía o la de Corrupción, distintos asuntos y derivadas relacionadas con posibles actividades irregulares en el Canal. Desde las operaciones en Colombia a Lanzarote. La maraña de sociedades filiales e interpuestas. Los sobrecostes por obras no realizadas, los extraños pagos a empresas de marketing o a medios de comunicación. Muchos indicios que flotan en distintos sumarios de corrupción y que siempre acaban apuntando al Canal.

Pero ahora sabemos, gracias a la Operación Lezo del juez Velasco que la realidad supera ampliamente a la ficción. Que no eran alarmismos ecologistas o denuncias sin fundamento, algunas derivadas incluso de la guerra de familias en el seno del propio Partido Popular, con sus espías y sus gestapillos, sus cámaras ocultas en Colombia, o la obsesión de algunos periodistas y políticos de la oposición que durante años denunciaron la cantidad de indicios de corrupción que se sucedían en el Canal y en sus aledaños.

Lo que ha sucedido en el Canal de Isabel II es extraordinariamente grave. Y lo peor es que sospechamos que solo conocemos la punta del iceberg. Porque los indicios de que la compraventa de sociedades por parte del Canal en Latinoamérica, construyendo una maraña inextricable de sociedades pantalla y relación con personas investigadas o imputadas en sus propios países no tenía otro fin que el cobro de comisiones millonarias por parte de una larga serie de políticos corruptos y altos cargos a su servicio. Una auténtica trama criminal de extraordinaria profundidad y altura, que abarca presuntamente al propio presidente de la Comunidad Autónoma y extiende sus tentáculos hacia órganos del Estado tan esenciales para el buen funcionamiento de la democracia como la Fiscalía General y la Fiscalía Anticorrupción.

No voy a hacer una glosa de todo lo que se va confirmando a través de los medios de comunicación. Pero sí me parece importante insistir en que muchas de estas noticias ya se han ido advirtiendo en los trabajos realizados en la Asamblea durante esta legislatura, ya con la señora Cifuentes como presidenta. Y que lo mínimo que se puede decir es que el Gobierno ha sido poco diligente en la operación de limpieza del Canal. Y que todavía remolonea y se hacen los ofendidos. Y esto es inaceptable. Una burla a todos los madrileños.

Ya denunciamos, y es inaceptable que el Canal participe en empresas que nada tienen que ver con su objeto social original, que supuestamente es dar el mejor servicio público de aguas a la ciudadanía madrileña.

Ya denunciamos, y es inaceptable, que el Gobierno de la Comunidad de Madrid utilice el Canal como depósito de familiares o para el pago de favores a personas sin méritos y lo que es peor a personas que han sido imputadas en causas judiciales, como ocurrió con el gerente de Hispanagua. Ejerciendo el nepotismo sin ambages.

Ya denunciamos, y es inaceptable, que la Comunidad de Madrid le pague los abogados a altos cargos del Canal imputados por delitos de corrupción a cuenta de no se sabe qué póliza.

Es inaceptable e inmoral, que con la que está cayendo haya altos cargos imputados por presunta corrupción que están percibiendo un salario, mientras se trata al conjunto de los trabajadores del Canal como posibles sospechosos de filtraciones.

Es inaceptable e inmoral que el Partido Popular, responsable de que ocurran todas estas cosas, se acoja al secreto del sumario para negar documentación que debería haber sido pública desde su origen, como si los informes técnicos, las cuentas e incluso las actas del Consejo de Administración de una empresa pública y sus filiales fueran diligencias judiciales. No lo son, y exigimos que toda la documentación pública del Canal sea puesta a disposición de todos los ciudadanos en el portal de transparencia y en particular de los grupos políticos de la oposición.

Y es inaceptable e inmoral que todo esto esté pasando y que Cristina Cifuentes y Mariano Rajoy todavía no hayan dado una rueda de prensa para pedir perdón a la sociedad madrileña y en particular a los trabajadores del Canal de YII por arrastrar por el fango el nombre de la que fue una de las mejores empresas públicas de nuestra región, símbolo de la gestión pública excelente de un recurso natural tan vital como el agua dulce.

Queremos dar las gracias aquí a tantas personas que intentaron dilucidar qué estaba pasando con el Canal: a personas que denunciaron una y otra vez los modos y acciones del Partido Popular y fueron perseguidos y acosados, incluso judicialmente. Personas como Pilar Velasco, Jesús Maraña, Félix Monteira, Manuel Rico, Ignacio Escolar, Reyes Montiel o Inés Sabanés. A la gente de Parque Sí en Chamberí, a la Plataforma contra la Privatización del Canal, y muy especialmente al compañero de Ecologistas en Acción, Ladislao Martínez al que se quiso desacreditar ferozmente en los medios de comunicación. A los trabajadores del Canal, a los cuales se expulsó de todos los órganos para que no pudieran ocuparse de la empresa ni de sus trabajadores. A tanta gente que denunció y no se le hizo caso. A Jesús Gómez Ruiz que les avisó de que Ignacio González tenía una cuenta en Suiza. A las 180.000 personas que votaron en Madrid que no querían que el Canal fuera una Sociedad Anónima. Queremos darles las gracias porque ellos denunciaron reiteradamente lo que estaba pasando y los dirigentes del Partido Popular respondieron con el desprecio y el acoso.

Exigimos que el Partido Popular les pida disculpas por todo lo que está pasando y por ende a todos los ciudadanos de Madrid.

Y si creyéramos en el propósito de regeneración del gobierno del PP, pediríamos también que realice una limpieza inmediata de todas las estructuras que han corrompido el Canal, empezando por toda la gente que el clan de los Aguirre, González, Victoria, Sobrino, de Miguel, Martín, Richmond, etc. etc…. colocó en las instituciones madrileñas. Toda la presunta trama criminal que está investigando el juez y que durante años colocó a su gente en el Canal para contaminar con sus tentáculos corruptos a la empresa que nos da de beber a todos los madrileños.

Lo pediríamos si creyéramos en un propósito de enmienda aún no declarado. Pero nosotros no creemos en la regeneración del Partido Popular, ni tampoco en que sus socios de Ciudadanos les puedan conducir por la buena senda. No lo creemos, y pensamos que la mayoría de la ciudadanía de la Comunidad de Madrid tampoco lo cree, porque a nadie le gusta que le tomen el pelo, y no es de recibo que el Partido Popular proclame que está en la vanguardia de la lucha contra la corrupción mientras sus dirigentes desfilan por los juzgados.

Madrid, España entera está abriendo los ojos, a base de amargos titulares, comprobando que efectivamente la operación Lezo no es más que la punta del iceberg de un edificio que está corrompido hasta los cimientos. El edificio corrupto que el PP ha construido durante 14 años en Madrid basado en el tamayazo

Esto ya no da más de sí, y creemos que hay que partir de cero. Por eso nuestro grupo se ha puesto a disposición de las fuerzas políticas y de la ciudadanía para echar al Partido Popular del Gobierno de la Comunidad de Madrid y poder reconstruir la democracia en nuestra comunidad.

De aquellos polvos estos lodos. Porque ya estamos viendo, los jueces lo van destapando día a día, que el Canal era una de las fuentes de dinero más importantes para la trama corrupta del Partido Popular, pero no era la única. Recientemente, los jueces abrieron diligencias contra 16 nuevos imputados por otro turbio asunto relacionado con Mercamadrid. Ahí aparece además de la señora Dancausa, gente nombrada directamente por la presidenta Cifuentes, como el señor Enrique Núñez, y también el SGT actual del Canal, Manuel Beltrán, bajo responsabilidad del Consejero Ángel Garrido, y hermano de otro diputado de Cifuentes ya dimitido, Jacobo Beltrán.

Así que, ¿dónde está el límite entre el PP de Aguirre-González y el PP de Cifuentes? Todo es PP y todo está contaminado de arriba abajo. Sus propios diputados se acusan ya los unos a los otros. Porque no es solo Lezo y el Canal; tenemos la Gurtel, la Púnica, ICM, Fundescam, Bankia, Telemadrid, los hospitales de gestión privada, etc., etc. Y la relación de todo ello con una serie de grandes constructoras, y despachos de abogados. Todo lo que ha tocado el Partido Popular lo ha contaminado y corrompido. Pero los platos rotos los paga la ciudadanía y los trabajadores de todas esas empresas.

Pero volvamos al Canal. ¿Por qué eligieron el Canal para tales maquinaciones? Porque al Canal le pagamos todos. Porque tiene un mercado cautivo de 6 millones de personas que forzosamente tienen que pagar su factura de agua. Y porque por eso mismo tiene una gran capacidad de generar excedentes a poco que se retoquen los gastos y las inversiones. Unos excedentes que atrajeron a los corruptos como la miel a las moscas y que les dieron la gran idea. Usemos el dinero del Canal para hacernos ricos en América.

No voy a repetir el relato de lo sucedido, entre otras cosas porque todavía no sabemos todo lo que ha sucedido. Como diría el chiste, es tan complicado que mejor esperamos a que hagan la película. Bueno, a que los jueces terminen de escribir el relato de esta película de gángsters. Porque todavía no sabemos quienes eran los Corleone y quien los Tattaglia, aunque tanto monta, monta tanto, al final todo es Partido Popular.

Pero sí que hay que impedir que algo así vuelva a pasar.

Para nosotros es evidente que el modelo de Sociedad Anónima que Aguirre y González pusieron en marcha, ha propiciado el oscurantismo y la corrupción, que vemos que ha campado a sus anchas especialmente en la expansión por Latinoamérica. En 2008, gobernando Aguirre los diputados del PP en la Asamblea de Madrid decidieron permitir la constitución de la S.A., operación que consumó González ya como presidente en 2012. Todo se hizo legalmente y muchos de los que ahora son diputados con Cifuentes lo votaron. ¿Cuántos no votaron por la conversión del Canal en Sociedad Anónima? ¿Cuántos votaron la investidura de González, un presidente no elegido en elecciones, sino designado por la lideresa? ¿Cuántos de los diputados de Cifuentes jaleaban a los señores González y Victoria cuando la oposición intentaba advertir de que eso era una mala idea de la misma forma que hoy jalean a Cifuentes y a Garrido? Pues, salvo error u omisión -perdonable dada la altísima tasa de recambio entre los diputados del PP madrileño-, 24. La mitad de los que hoy conforman su grupo parlamentario. Y además unos cuantos como miembros del Consejo de Administración del Canal cuando se producían algunas de estas oscuras operaciones. Ahora nos quieren convencer que estar en un Consejo de Administración no tiene ninguna importancia. Pero especialmente el señor Ossorio, que estuvo en el Consejo desde noviembre de 2012, el señor David Pérez y la señora Cifuentes alguna responsabilidad habrán tenido. Sin ir más lejos, el señor Ossorio era miembro del Comité de Control y Auditoría Interna de Canal Gestión desde 2014.

Terminaremos sabiendo toda la verdad.

La Sociedad Anónima era una mala idea, como pensamos que ha quedado demostrado, porque no tienen nada que ver los controles de una S.A. con los de un ente público.  Pero sobre todo porque el modelo que instauraron persigue el beneficio económico, y ¿por qué el acceso al agua, que es un derecho humano universal, tiene que generar beneficios?

El agua es como el aire, imprescindible para la vida. No es como las casas, los vestidos o los alimentos, donde existen detrás otras personas que fabrican esos bienes y a los que hay que remunerar. El agua es de la naturaleza y los seres humanos simplemente la bebemos, pero no la fabricamos. Se comprende que las infraestructuras de captación y conducción, y después de saneamiento y depuración deban sufragarse en función de los consumos. Esto ya lo dice la Directiva Marco de Aguas. Pero ¿por qué hay que generar beneficios más allá de ello si el agua como dice la ley es un recurso natural público? Lo lógico, lo que dicta el sentido común y el bien común, es que los excedentes de nuestra factura de agua se reinviertan en proporcionar un mejor servicio, no en generar unos beneficios que nadie sabe realmente en qué se emplean.

Porque lo que ha venido sucediendo desde que los González-Sobrino desembarcan en el Canal es que, esos que eran excedentes a reinvertir se convirtieron en beneficios que se detraían del Canal para emplearse en sabe dios qué fastos que le apetecieran al señor presidente de la Comunidad. Y también, hoy lo sabemos, a sufragar dudosas operaciones de compraventa de empresas y en el peor de los casos a pagar a corruptos, a comisionistas y a campañas electorales.

Pues nosotros no queremos ese modelo, no estamos de acuerdo. Nosotros podemos estar de acuerdo en pagar unas tarifas justas por el agua que consumimos, pero ¿por qué se van a estar pagando deudas de la Comunidad o de los Ayuntamientos que el PP llevó a la ruina con el dinero que pagamos para beber y lavar con el agua del Canal?

Por eso hemos presentado una proposición de Ley para revertir esta situación y que la gestión del agua en Madrid sea 100% pública de verdad, sin zonas grises. Sin ambigüedades, sin compraventa de sociedades pantalla, y sin ánimo de lucro.

PP y Cs insisten en que su pacto de gobierno garantiza que la Sociedad Anónima siga en manos públicas. Pero no podemos depender de pactos políticos entre partidos. Y además el que sea 100% público tampoco garantiza que no haya corrupción. De hecho, ni Cifuentes ni Aguado pueden garantizar que no pueda surgir un nuevo “garbanzo negro” en el Canal, o un cocido entero, como ha ocurrido con la larga lista de imputados de la operación Lezo. La única manera es cambiando el modelo de gestión, de Sociedad Anónima a Ente Público, con mecanismos exhaustivos de transparencia y rendición de cuentas, y con plena participación de los Ayuntamientos, los trabajadores y la sociedad civil organizada. Salir de la lógica de la sociedad empresarial opaca que no da un documento si no es por requerimiento judicial y volver a una lógica de entidad 100% pública, sin ánimo de lucro y con paredes de cristal.

Los excedentes que pueda tener que vayan destinados a una mejor gestión del recurso hídrico y a inversiones en ahorro, eficiencia, I+D, mejores sistemas de distribución y depuración que mejoren nuestros ríos y humedales. Incluso se podría barajar un pago por servicios ambientales a aquellas comarcas donde se genera el recurso, como es el caso del Valle del Lozoya. Lo que resulta de todo punto absurdo es que con 1.100 millones de deuda el Canal esté repartiendo beneficios entre los ayuntamientos, ¿A quién pretenden engañar?   

Este es el modelo que nosotros defendemos en contraposición al modelo que el Partido Popular se inventó y que ha comportado el mayor escándalo de corrupción de la Comunidad de Madrid en toda su historia.

Y lo que nos gustaría oir, aunque estamos convencidos de que no va a ocurrir, es que Cifuentes pidiera perdón, lo primero, por todas las tropelías cometidas por el partido que ahora preside. Y lo segundo que se pusieran manos a la obra para limpiar la cueva de Alí Babá de todos los ladrones y corruptos que han anidado en ella al amparo de la oscuridad y la opacidad que les permitió la S.A. Levantando todas las alfombras, no solo una esquinita, porque Emissao no es más que la esquinita de la que mi compañero Eduardo Gutiérrez tiró, pero el verdadero iceberg está aún por descubrirse.

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