Un proceso constituyente ya es imprescindible

Pregunta: – “¿Y por qué EQUO opta por un sistema republicano?¿No podemos olvidarnos de nuestra Historia?”

Respuesta: – “No es una cuestión histórica o nostálgica, sino de coherencia. Porque si defendemos un sistema de democracia participativa y radical, la monarquía no encaja, el Jefe del Estado también debería ser elegido por los ciudadanos.”

Pregunta: – “Pues no entiendo por qué un partido verde tiene que definirse así. Podría hacer como el partido verde francés o alemán dedicarse a la ecología y no entrar en estas cuestiones.”

Respuesta: – “Bueno, lo primero es que franceses y alemanes no tienen este problema porque ellos ya tienen repúblicas, y lo segundo es que los partidos verdes no se dedican solo a la ecología, se declaran radicalmente democráticos, creen en el poder de los ciudadanos y EQUO concretamente propone un sistema político mucho más participativo que solucione muchos de los déficits democráticos que arrastra nuestro país y que nos han movido a montar este proyecto.”

Pregunta: – “¡Pero eso implica que hay que reformar la Constitución!”

Respuesta: – “Efectivamente, es que la idea es que EQUO proponga un cambio de la Constitución.” [Aplausos]

Así recuerdo el diálogo que mantuve con una asistente a una de las primeras presentaciones que hice del proyecto EQUO en septiembre de 2010. Aquella era la primera vez que me preguntaban en público por el modelo de estado, entre monarquía y república, pero no fue la última. También fue la primera vez que expresé en público mi opinión de que era necesario que EQUO defendiera una reforma constitucional profunda, y la primera vez que me aplaudieron por dar una opinión política, más allá de pájaros y medio ambiente.  Y por todo ello la recuerdo muy nítidamente, aunque seguramente para los testigos de la discusión no fuera tan relevante.

Ahora, dos años y medio más tarde, los elefantes, Urdangarín, el affaire Corinna, y la imputación de la infanta Cristina han hecho saltar el cuestionamiento del modelo de monarquía parlamentaria a los grandes opinadores y medios de comunicación de masas, y me he acordado muchas veces de aquella discusión sobre EQUO que me ha parecido interesante compartir, porque quizás alguno de los seguidores de este blog se haga las mismas preguntas que aquella persona.

En todo caso, ya se lleva tiempo hablando de la necesidad de que en España se abra un proceso constituyente. De hecho, EQUO lo incluyó en su programa electoral para las generales de noviembre de 2011 y recientemente de manera aún más explícita a través de su campaña Reinicia la Democracia. Desde luego la propuesta de iniciar un proceso constituyente es mucho más que decidir democráticamente si el modelo de estado es monarquía o república, algo que nunca se ha preguntado a los ciudadanos. Personalmente, estoy convencido de que la única manera de que España salga de la tremenda crisis política e institucional en la que el sistema bipartidista surgido de la Transición nos ha metido es realizar una profunda reforma del entramado constitucional, empezando por los propios partidos políticos que nos han metido en este embrollo.

Hay quien sigue defendiendo que la Constitución del 78 se votó en referéndum y que por lo tanto es democrática y debemos aceptarla entera e inmutable como si fueran las tablas de la ley. Nada más lejos de la realidad. El referéndum constitucional fue un tómala o déjala pactado para acallar el ruido de sables y pasar página de uno de los periodos más negros de nuestra Historia. Los ciudadanos nos conformábamos con lo que nos pusieran delante con tal de empezar a vivir en democracia. Esa es la verdad. Y ahora ya no vale para darte con ella en la cabeza y decirte que tienes que aguantarte así toda la vida.

Hace unos años podría haber bastado con una reforma constitucional parcial, haber solucionado algunos de los déficits del texto de 1978. Una reforma así estaba entonces al alcance de PSOE y PP, pero ya no va a ser posible hacerla de espaldas a la ciudadanía. Hay que abrir un proceso constituyente en el que los ciudadanos puedan participar para elaborar una nueva Constitución que cambie el modelo de organización territorial, el Senado, la Ley Electoral, los partidos políticos, la Justicia… y, también, desde luego, la jefatura del Estado. Está llegando el momento de que los españoles elijan el sistema por el que realmente quieren que se gobiernen las instituciones. Efectivamente, para los que han vivido del statu quo va a ser un lío. Los viejos partidos se tendrían  que hacer el harakiri, por decir así, y habría que convocar unas elecciones constituyentes a la islandesa con una norma electoral y un mandato específicos, pero cada vez estoy más convencido que es la única salida realmente democrática de este atolladero. Ocultar la cabeza como el avestruz no va a servir de nada, salvo que quieran recibir una fenomenal y democrática patada en el trasero.

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5 thoughts on “Un proceso constituyente ya es imprescindible

  1. Pingback: Un proceso constituyente ya es imprescindible | Equo Zaragoza

  2. Me gusto mucho es algo que lo vengo dando muchas vueltas ya que soy de la epoca de los que voto la constitucion actual, lo explicas claro y bien muy bien.
    Saludo NAvarrico Txema

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